Artículo publicado originalmente en Periodismo Humano
Un momento de la exhumación de Timotea (A.M.)
Timotea, cuentan los mayores, murió de susto. Aquel marzo de 1982 el Ejército había llegado a su casa, situada en un remota aldea del departamento de Baja Verapaz, en Guatemala. Colgada de una viga, los militares la torturaron y abusaron de ella, con la intención de sonsacarle dónde se había escondido su marido. Don Cruz todavía conserva nítido el recuerdo de aquel día en plena guerra, cuando su esposa le explicó en achí que le había sucedido algo terrible mientras él estaba fuera. Aunque la dejaron libre, el trauma por lo ocurrido y el miedo a que los hechos se repitieran, terminaron con su vida en 15 días. Se trata de una de las más de 250.000 personas fallecidas que dejó como saldo el conflicto armado interno en Guatemala y una de las más de 5000 mujeres que fueron víctimas de la violencia de género durante la guerra.
El fuerte machismo presente en la sociedad guatemalteca fue un elemento central de la represión durante ese periodo, llegando a límites extremos entre 1979 y 1983, época en la que en este país se cometieron el mayor número de violaciones de derechos humanos. La violación sexual, como método de tortura dirigido específicamente hacia la mujer, fue utilizado en contextos de detenciones para la consecución de información, así como previamente a las masacres y a las operaciones de tierra arrasada.
Rabinal, lugar donde queda ubicada la aldea Canchún, fue una de las regiones más golpeadas, existiendo diferencias de perfil entre el ámbito urbano, donde las violaciones se perpetraron más selectivamente, y el rural, donde éstas adquirieron un carácter rutinario y masivo en contra de la comunidad indígena maya. Algunas de las víctimas sobrevivieron, en cambio otras voces, como la de Timotea, callaron para siempre. Testigo mudo de un pasado todavía presente, hasta hace pocos días sus restos todavía reposaban bajo un árbol de flor de Izote plantado 28 años atrás como señal.
“¿Porqué quiere usted que se realice esta exhumación?” Tras un segundo de reflexión Don Cruz responde pausadamente: “Porque aunque yo rehice mi vida y me volví a casar, quisiera que ella fuera enterrada dignamente, morir sabiendo que su cuerpo por fin estará junto con el de sus familiares”. Horas más tarde la excavación dejaba a la vista el esqueleto polvoriento y silencioso de una mujer. Uno a uno, sus huesos fueron identificados, contados y trasladados a bolsas especiales, preparados para ser transportados a los laboratorios que la Fundación de Antropología Forense tiene en la capital, donde serán sometidos a las pruebas de ADN.
Es éste el previo paso al cierre de un proceso particular de duelo enmarcado dentro de una necesidad general en Guatemala que demanda lograr la reconciliación nacional a través la recuperación de la memoria histórica y la dignificación de las víctimas del conflicto armado interno en este país.
Justicia versus Impunidad
Un niño observa la exhumación de Timotea (A.M)
La violencia sexual, especialmente en tiempos de guerra, es un mecanismo de control y de dominio, una manifestación de poder y de agresión que busca humillar, degradar y someter a las víctimas. A día de hoy, no se cuestiona la veracidad de estos hechos ni la atribución de su autoría. Sin embargo, 14 años después de que se firmaran los Acuerdos de Paz en Guatemala, ninguno de estos delitos ha sido todavía procesado ni condenado penalmente, pese a que el Derecho Internacional establece que por mucho tiempo que haya pasado desde que fueran acometidos, los crímenes de lesa humanidad no prescriben.
“La total impunidad existente es una prueba más que demuestra el grado de implicación que tuvo el Estado guatemalteco en estos hechos, reforzando la idea de que la mayor parte de las violaciones no fueron perpetradas por casualidad, si no que formaron parte de una política institucional de terror premeditada”, afirma una de las fiscales de este Tribunal de Conciencia, la abogada Juana Balmaceda Ripero.
Gran parte de estas mujeres, y de sus familiares, siguen con vida y, a través de las organizaciones de derechos humanos, han empezado a exigir justicia. El resarcimiento económico y moral por lo sucedido, afirman, es imprescindible en el proceso de dignificación de las víctimas. Solo así podrá haber una verdadera reconciliación nacional. Pasado, presente y futuro forman parte de un continuo donde el actual clima de impunidad contribuye a perpetuar la violencia contra la mujer, violencia que sigue siendo patente en la perpetuación de las mismas dinámicas hoy en día, especialmente durante los desalojos de tierras en las comunidades campesinas. Ello ocurre en el seno de una sociedad tradicionalmente patriarcal donde las relaciones de género han estado – y lo siguen estando – profundamente desequilibradas.
Según el informe “Femicidio y Violencia contra la Mujer”, publicado recientemente por la Procuradoría de Derechos Humanos (PDH), “se puede afirmar que el Estado de Guatemala tiene una génesis estructural misógina que no permite avanzar y afrontar el femicidio bajo las obligaciones adquiridas en la Constitución Política, los compromisos asumidos en las Convenciones y Tratados en materia de derechos humanos de las mujeres”.
A nivel internacional Guatemala es el estado sin guerra considerado como más violento. Un promedio de dos féminas mueren asesinadas diariamente y se estima que unas 600 son violadas cada año. Entre 2004 y 2009 se interpusieron casi 8000 denuncias por agresión sexual y murieron de forma violenta unas 4000 mujeres, hechos que en un 98% de los casos continúan libres de toda pena.
Lejos de disminuir, las cifras dibujan una espiral ascendente de violencia, habiendo sido el pasado año el más sangriento de la última década. Sucede en 2010, cuando las autoridades guatemaltecas celebran el décimo aniversario de la resolución 1325 de Naciones Unidas sobre mujer, paz y seguridad y se ha declarado en el país “el año contra la impunidad”. Escudado tras una máscara de olvido y silencio, el Gobierno sigue eludiedo sus responsabilidades y opta por darle la espalda a la Historia, intentando no ver las conexiones presentes ni recordar la cara oscura de su propio pasado.
Apr 07, 2010 | Uncategorized | Leave A Comment »

Alesia Martínez/ Publicado originalmente en Periodismo Humano
Imaginemos que Carmen tiene 5 hijos. Que trabaja en una zapatería a jornada completa y gana al día 56 quetzales, que son unos 1700 al mes, es decir, alrededor de 170 euros: el salario mínimo en Guatemala. Imaginemos que con eso tiene que comprar los huevos, el azúcar, tomates, patatas, pollo, tortillas de maíz, agua pura, aceite, frijol, cebollas, arroz y todo lo demás que necesite para comer y dar de comer durante 30 días. Sin caprichos, lo básico. Aparte pagar el alquiler, la luz, el gas, los útiles escolares de los niños (o “chirizos” como diría ella), jabón para lavar, pasta de dientes, papel higiénico… y eso, por supuesto, sin que nadie se enferme y haya que ir a un médico o surja algún que otro gasto imprevisto de los que, sin saber cómo, siempre aparecen.
Son muchas cosas, pero todas forman parte de lo que los expertos llaman “canasta básica vital”, refiriéndose al conjunto de productos (alimenticios, de higiene, salud, etc.) imprescindibles para cubrir las necesidades mínimas. Según lo estipulado, Carmen actualmente requeriría como mínimo de 355 euros mensuales para salir adelante junto con su familia, casi el doble de lo que ella cobra. Todo lo que compra está gravado además por un 12 % de impuesto al valor agregado, el archiconocido IVA. Conclusión: O recibe ayuda o, sola, no puede.
Según Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) el 70% del sistema impositivo guatemalteco se va en impuestos indirectos, lo que supone un fuerte impacto especialmente para los hogares más pobres que, como en el caso de Carmen, destinan la mayor parte de sus ingresos al consumo. Y aún así la carga tributaria nacional, que es del 10.3%, resulta ser la mitad del promedio latinoamericano y un 40% menor que la del resto de países de la región.
“Para ver índices como los de aquí – afirma el Presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Luis Alberto Moreno – hay que irse hasta el África Subsahariana, donde encontraremos a los mismos condenados a muerte por insuficiencia alimentaria.” En Guatemala, donde el 53% de la población vive en la pobreza, uno de cada dos niños menores de cinco años sufre de desnutrición crónica, y uno de cada cinco de desnutrición severa. Una parte de ese problema es debido al fracaso de un sistema tributario cuyo carácter “regresivo” no hace sino agudizar las desigualdades estructurales que históricamente persiguen a esta sociedad.
Durante su exposición en el Foro “El financiamiento del desarrollo lo exige: es hora de la reforma fiscal”, Moreno insistió: “Superar el reto fiscal es necesario para dar respuesta a muchos de los desafíos y problemas que afectan a la nación. Ya no podemos esperar más, es este el momento de la Reforma Fiscal y ello tiene que pasar por el cambio hacia una tributación más directa”. Una afirmación, por cierto, con la que no parecen estar muy de acuerdo los grandes empresarios del país.
Porqué unos dicen “SÍ” y otros “NO”
Tres son las características que para Jorge Santos, Coordinador General del Centro Internacional para Investigaciones en Derechos Humanos (CIIDH), definen el sistema tributario guatemalteco: su bajo nivel de recaudación, su carácter deficitario y una orientación marcadamente injusta. “Ha sido demostrado –manifiesta- que la población rica guatemalteca, que supone un 10% del total, paga menos impuestos proporcionalmente que aquellas personas con menos ingresos que se ven obligadas a consumir todo su salario en la compra de bienes básicos”.
Desde que se firmaran los Acuerdos de Paz en el 96 ha habido diversos intentos de revertir esta situación reformando una estructura tributaria basada en los impuestos indirectos que, como el IVA, suponen el 50% de los ingresos que van a parar a las arcas del Estado. Ni el pacto fiscal instaurado en el año 2000, ni la propuesta que fue planteada durante el gobierno de Óscar Berger, dieron los resultados esperados. Diez años después, y tras otras dos iniciativas fallidas planteadas por el actual Gobierno, la oligarquía económica y el Estado todavía no han sido capaces de llegar a un acuerdo que beneficie a los más desfavorecidos.
Guatemala es el país con menores tasas de inversión social y en derechos humanos de todo el continente. “En el último bienio – añade Santos- ha habido una constante disminución de lo que se conoce como gasto social y seguridad, lo que provoca un deterioro de las condiciones de vida de una buena parte de la población”. Hoy por hoy, cuando parece que la crisis se va disipando y hay signos incipientes de recuperación en toda la región, las cartas están de nuevo sobre la mesa. Sin embargo en el diálogo que se está dando a nivel nacional para la reactivación económica y el aumento de la eficacia fiscal solo dos actores son los protagonistas, el ejecutivo y el sector empresarial, lo que hace que las organizaciones de la sociedad civil se quejen por la falta de democratización existente en uno de los temas estructurales más importantes en relación al desarrollo.
En este tira y afloja, la élite económica se divide entre los que aseguran que “no es el momento” y los que plantean entre sus siete propuestas como solución el aumento del IVA de un 12 a un 13%. El Presidente Álvaro Colom, por su parte, anunció que en las próximas dos semanas la propuesta de Reforma Fiscal será presentada al Legislativo. Ésta, en palabras del Ministro de Finanzas Públicas, Juan Alberto Knight, debe ser integral, y tener en cuenta dos ingredientes principales: por un lado, la toma de medidas que ayuden a combatir el alto grado de evasión fiscal y el contrabando, trabajando contra la corrupción y a favor de una mayor transparencia de manera simultánea; por otro la reforma del impuesto sobre la renta. “Es una vergüenza nacional e internacional – admite- el contar con una carga tributaria y un Estado tan débil”.
Tal como establece la constitución, los Acuerdos de Paz y los Pactos en materia de derechos económicos, sociales y culturales, todo Gobierno tiene la obligación de atender derechos básicos como el derecho a la salud, a la seguridad y a la educación por lo que, agrega Knight “el Estado no puede limitarse a defender únicamente el derecho a la propiedad privada”.
En un momento en el la mayor parte de naciones del área centroamericana han concretado una reforma fiscal, únicamente Guatemala y Costa Rica quedan pendientes. Para que el nuevo esquema pueda ser efectivo hay que empezar comprendiendo que subyugar todavía más a los pobres, que son mayoría, no hace si no hipotecar el futuro de todo el país. Porque como dicen los entendidos, esta bien demostrado que sin un sistema de tributación fuerte no hay lugar para el desarrollo ni para el crecimiento económico.
Apr 07, 2010 | Uncategorized | 1 Comment »
(Artículo publicado originalmente en Periodismo Humano)
Marero esposado en El Salvador (Luis Romero / AP)
Carlos, más conocido por sus amigos como “Chico Garay”, ya no llegó a cumplir los 19. Según dicen, le apasionaba el futbol aunque después de sus clases de Hostelería y Turismo en el Instituto Nacional General Francisco Menéndez (INFRAMEN), solía ir a ayudar a su madre en la venta de atol y tamales de elote en una de las colonias situadas al norte de San Salvador. Aquella tarde no llegó. En una secuencia de imágenes se observa cómo fue interceptado por “el Jhonny”, un menor estudiante de otro instituto rival, el Técnico Industrial (o INTI), quien terminó apuñalándole en plena vía pública antes de terminar ondeando la camiseta ensangrentada de su víctima. Éste fue el “preciado trofeo” que costó una vida. Ni dinero, ni cuentas pendientes, el error de Carlos, al parecer, fue no quitarse su uniforme ese día.
Su muerte se producía al mismo tiempo que se debatía en el Congreso la Reforma de la Ley Penal Juvenil (LPJ). Aunque en aquel momento no se superó el veto presidencial para darle vía libre, la presión de una opinión pública consternada ante la visión de las fotografías, publicadas en los principales medios de comunicación nacionales, ha influido en que, en una nueva discusión, algunos diputados cambiaran su opinión y se terminaran aprobando, hace pocos días, los cambios propuestos para el artículo 15 de la citada ley. De este modo, si hasta ahora los jóvenes infractores tenían una pena máxima de 7 años, en el futuro podrán estar recluidos hasta 15, en casos de delitos graves como el secuestro, el homicidio o la violación infantil.
Ello ocurre en El Salvador, donde diariamente mueren como media entre 12 y 14 personas. Alrededor del 20% de estos crímenes son atribuidos a menores de edad vinculados a pandillas, así como a estructuras del crimen organizado y del narcotráfico. La sensación de inseguridad es especialmente elevada en las poblaciones del área metropolitana aledañas a la capital, para cuyos habitantes la delincuencia y la violencia son, según distintas encuestas realizadas, uno de los principales problemas que afectan al país. Ni el Plan “Super Mano Dura”, implementado durante el gobierno de Saca en el 2004, ni el “Mano blanda”, creado para contrarrestar al primero, parecen haber aportado soluciones exitosas a esta cuestión. A un año de que Mauricio Funes alcanzara el poder, los índices siguen arrojando datos preocupantes en cuanto a la seguridad ciudadana.
Voces críticas
A pesar de haber logrado 75 votos a favor de todas las facciones políticas, la actual Reforma sigue sin ser del agrado de todos y algunas voces críticas han empezado a advertir sobre posibles consecuencias. “Se trata de una decisión apresurada, que únicamente agudizará la precaria situación de los centros de reinserción social”, afirma Óscar Luna, Procurador para la Defensa de los Derechos Humanos en El Salvador. “Es cierto –añade- que las tasas de criminalidad son elevadas pero ello requiere de respuestas eficaces e integrales que atiendan no sólo los efectos, sino también las causas. Y en este sentido hay que tener en cuenta que la respuesta al delito de la persona adolescente no sólo debe tener un componente enfocado al castigo”.
Al igual que él, algunos miembros de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) y del Instituto salvadoreño para el desarrollo de la niñez y la adolescencia (Isna), se han pronunciado en contra. Según Rafael Ribas, coordinador interino de la Unidad de Justicia Penal Juvenil, el aumento de las penas no va a resolver la alta criminalización en el país, más bien va a contribuir a su empeoramiento. “La medida va en contra – afirma- de lo que establece la legislación vigente, al hacer prevalecer las estrategias punitivas en lugar de potenciar otras que fomenten la debida reinserción del menor”.
Este discurso va en consonancia con lo que se discutió en el Primer Foro regional de Justicia Penal Juvenil, celebrado en 2008, donde se concluyó que el Estado debería más bien apostar por el diseño de programas sociales que fomenten la prevención, la rehabilitación, la reinserción e inserción, en contraposición con la dinámica de los últimos años, donde la implementación de políticas y prácticas represivas resultó ser claramente contraproducente. Se trata éste, de un llamamiento para una Justicia de Reparación que, sin embargo, es difícil de entender para una parte importante de la ciudadanía que recama soluciones inmediatas para atajar una situación desesperada.
Diversos estudios han demostrado que, efectivamente, la privación de libertad no es un método efectivo para la reducción de los índices de delincuencia, pero el clima de violencia cotidiana y el alto grado de impunidad existente en la sociedad salvadoreña, ralentiza sobremanera la aplicación exitosa de medidas que contribuyan a aumentar la paz y la seguridad en el territorio. Como un pez que se muerde la cola, los problemas estructurales acrecentados tras 12 años de guerra, unidos a las debilidades históricas del estado salvadoreño y la ineficacia de su sistema de justicia, hacen que los expertos no prevean un panorama demasiado halagüeño en el corto o el mediano plazo.
Mientras el presidente Funes inicia el proceso de revisión y consulta del Decreto de Reforma de la Ley Penal Juvenil (LPJ), “el Jhonny”, después de que el pasado 11 de marzo matara a “Chico Garay”, espera hacinado en uno de los diversos centros de menores que hay en el país el juicio que establezca de cuántos años será su condena.
El papel de los medios en debate
Tras publicación en los medios de comunicación del rostro y el nombre completo del joven de 17 años que mató a “Chico Garay”, María Isabel Ponce Gallardo, Jueza Segunda de menores de San Salvador, ordenó iniciar diligencias contra el diario que tomó las imágenes. Esta decisión que podría suponerle a La Prensa Gráfica una multa de entre 1 y 100 días de salario para los responsables, viene a añadir más elementos de debate sobre los límites del derecho de informar y el derecho de los menores a mantener garantizada su identidad. Por una parte los comunicadores se quejan de que se están poniendo cortapisas a la libertad de expresión. Por otra, desde la Asociación de Magistrados y Jueces de El Salvador, se denuncia la supuesta utilización, por parte de la prensa, del drama humano con fines lucrativos, en lugar de buscar generar una verdadera conciencia crítica entre la población que ayude a combatir la delincuencia.”
Mar 29, 2010 | Uncategorized | 1 Comment »
(artículo publicado originalmente en Periodismo Humano)
Unas cinco mil mujeres fueron violadas durante la guerra civil de Guatemala.Un movimiento por el restablecimiento de su dignidad recorre el país.
Familiares y víctimas sobrevivientes de la violencia sexual durante la guerra rompen su silencio y empiezan a reclamar justicia (A. M.)
Me tuvieron secuestrada siete días. Desde la primera noche empezó la tortura, el interrogatorio. Primero me agarraron los soldados, me pusieron boca abajo en el piso, me sostuvieron las piernas abiertas, los brazos y una bota sobre mi cabeza. Luego, imagino que fue el oficial el que me violó primero. Yo era una niña y no entendía muchas de las cosas que estaban sucediendo.
Treinta y cinco años después de que ocurrieran estos hechos, Sandra García ha decidido romper con su silencio. Procedente de una de las regiones más devastadas por la guerra en Guatemala, Ixcán, ella es el único testimonio que ha hecho público su nombre, de entre los 8 presentados en el país ante el Primer Tribunal de Conciencia contra la Violencia Sexual ocurrida durante el Conflicto Armado Interno.
En este evento histórico un mar de voces femeninas se adueña de la gran sala donde, cubierta por una tela que protege su identidad, cada mujer, una tras otra, relata de manera anónima lo sucedido. En achí, en kakchikel, en q´eqchí, en español. No se ven sus rostros, no se saben sus nombres, pero su dolor debería poder traspasar cualquier barrera, conmover cualquier conciencia.
“El Ejército llegó a mi casa, eran varios hombres y me violaron. Me dejaron embarazada y ahora mi hijo pregunta por su padre, quiere saber quien es, pero yo no sé qué responderle. Me siento con miedo, avergonzada por lo que me ha pasado, no solo en aquel tiempo, todavía ahorita, aunque sé que no fui yo la única y que no es culpa de los pueblos, si no del Gobierno, que fue quien permitió que esto pasara.” Le sigue otra voz más aguda, a ratos entrecortada por las lágrimas.
“Llegaron los militares y me dijeron que me iban a violar. Por miedo yo grité, pero nadie me escuchó. Mi esposo estaba trabajando y yo estaba sola con mi hijito. Me pegaron hasta tirarme al suelo. Primero me violó uno, después el otro, entre ellos reían y me dejaron sangrando cuando yo apenas tenía un mes de haber dado a luz. Me quedé callada, con todo ese dolor. Tenía mucho miedo pero no pude decir nada, ni siquiera a mi marido, porque amenazaron con matar a toda mi familia si lo hacía.”
Hoy, sin embargo, lejos de enmudecer, otras mujeres como ellas, víctimas y supervivientes a una vez, siguieron hablando durante horas, denunciando, reclamando. No quieren perder su oportunidad, por primera vez en décadas parece que alguien las está escuchando.
Pasado latente

Entre 1960 y 1996, tiempo que duró el conflicto bélico en Guatemala, se estima que más de 5000 mujeres fueron abusadas sexualmente, el 80% de las cuales eran indígenas, originarias principalmente de Quiché, Huehuetenango y Las Verapaces, los departamentos donde se registró un mayor número de masacres y operaciones de tierra arrasada. Siguiendo con las estadísticas, el Informe de la Comisión para el Esclarecimiento Histórico, “Memoria del Silencio”, indica que, si bien también se dieron algunos casos en la guerrilla, en un 89% fue el Ejército, apoyado por el Estado, el principal ente responsable de estos delitos.
Sandino Asturias, Director del Centro de Estudios de Guatemala (CEG) y Perito en Estrategia Militar, explica que estos actos formaron parte de una política de contrainsurgencia integrada nacida de la Guerra Fría, donde la lucha anticomunista y el desarrollo de la doctrina de “Seguridad Nacional” fueron los elementos protagonistas de un proceso en el que, escudándose tras la supuesta existencia de un “enemigo interno al que había que combatir”, el Gobierno guatemalteco, la oligarquía, el Ejército y los Estados Unidos de América aprobaron, planificaron e implementaron en el país, de manera sistemática y premeditada, estrategias de terror para la consecución de sus fines, entre ellas, la agresión sexual.
En un contexto de pugna por el poder y de dominación del otro, añade, la violación fue utilizada como arma de guerra que afectó específicamente a las mujeres y cuyo objetivo fue exterminar cualquier tipo de resistencia, voluntad de transformación u otra forma de oposición protagonizada por las comunidades indígenas mayas en contra del régimen establecido.
Los expertos en temas psicosociales y los distintos estudios e intervenciones realizados con mujeres sobrevivientes, coinciden con esta idea al evidenciar que la violencia sexual revistió múltiples formas, desde la desnudez obligada a la esclavitud sexual, y fue, junto con la desaparición forzada, uno de los métodos de tortura más desestructurantes para las víctimas y su entorno, debido a las graves secuelas físicas y psicológicas que se derivan de ella. Enfermedades de transmisión sexual, esterilidad y otras lesiones, embarazos no deseados, sentimientos permanentes de culpa, miedo, frustración y vergüenza, la estigmatización social.
“El fin último de estas acciones – comenta Jeannette Asencio, especialista en relaciones de género – fue paralizar a la población para destruir a un grupo, pues torturando el cuerpo de las mujeres, también se torturaba el cuerpo social, se atacaba a la identidad, a la cultura y a la sociedad de la que éstas formaban parte”.
La violación sexual, junto con la desaparición forzada, fue una de las armas de guerra más desestructurantes para la mujer y su entorno (A. M.)
Mar 24, 2010 | Uncategorized | 1 Comment »
Por Alesia Martínez/ El Fotográfico.
Ivo Saglietti
“Siempre he sentido una inmensa rabia hacia la injusticia y el poder. Mi primer acto de rebeldía -confiesa divertido- fue tirarle una silla a la cabeza a un cura”. Desde entonces ha transcurrido cierto tiempo pero Ivo Saglietti, a sus 62 años, sigue conservando el mismo espíritu inconformista y provocador que durante décadas viene trasladando a sus imágenes. Y es que, como él afirma, “una buena foto debe conseguir mostrar parte de la personalidad de quien la toma”.
Su porte es seguro y su voz controlada. Le gusta tomarse su tiempo hasta encontrar la palabra precisa y ser cortés a voluntad, jamás por precaución o conveniencia. Lo que algunos confunden con irreverencia no es sino un ejercicio consciente por cuestionar todo cuanto le rodea, empezando por sí mismo. En este sentido, la fotografía, como constructora de conciencias, ha resultado ser una herramienta fiel a sus propósitos.
IVO SAGLIETTI ———————————————————-
Nace en Toulon, Francia, en 1948. No es hasta que cumple los 30 que decide dejar el cine por la fotografía, momento en el que empieza a trabajar para varias agencias francesas y americanas como corresponsal en África y Medio Oriente. A partir de 1988 se centra en desarrollar algunos de sus proyectos personales en colaboración con
Zeitenspiegel. Entre ellos se encuentra
Krusha e Made, donde retrata la vida de una villa kosovar después de la guerra,
Granjeros y pescadores en Nigeria y
Las aguas entre Sicilia y Tunisia, donde trabaja la idea del Mediterráneo como frontera. Entre los premios recibidos cabe destacar el World Press Photo de 1992 y 1999, así como el Premio Enzo Baldón que ganó en 2007. ——————————————————————————
“El fotógrafo tiene que mostrar, no demostrar”. Lo que a Ivo le interesa es, precisamente, hacer visible lo invisible, porque lo trascendente a menudo no reside en la superficie, comenta, sino que resta escondido para que no se vea. Guiado por este principio a finales de los 70 viajó a El Salvador, poco antes de que estallara la guerra, cuando nadie le prestaba atención a la región. Y entró en los campos de Sabra y Chatila en el 82, tan sólo dos días después de haber ocurrido la masacre. Son éstos dos ejemplos en una extensa lista de viajes por América Latina, África, Balcanes y Próximo Oriente. En todos ellos subyace un mismo denominador común: la profunda esencia humanística que refleja su retina.
Una fotografía humana
Hablar con Saglietti es como transportarse a otro tiempo. No es cuestión de edad. Ni que viva despegado del presente. Es su particular mirada, más cercana a los ideales románticos del XVIII, que a los que marcan la revolución digital de nuestra era. Acompañado de su Leica se declara resistente a la inmediatez, pues ésta resta oportunidad a la reflexión, a la vez que rememora con nostalgia los 12 minutos de realidad contenidos en cada carrete, la magia del revelado y el contraste de un momento irrepetible capturado en blanco y negro.
Como en la teoría del yin y el yang su visión del mundo se configura a partir de opuestos interconectados que se retroalimentan constantemente. El bien y el mal, la esperanza y la desesperación. A diferencia de cuando empezó ya no busca cambiar el estado de las cosas. Comprendió que, lamentablemente, la violencia y la guerra son parte intrínseca de la condición de hombre. Lo que ha visto lo ha desencantado, en cierta medida, si bien sigue declarándose amante de esa humanidad de la que forma parte. “Ahora entiendo que el poder de la fotografía es otro. Ésta, más bien, es una forma de hacernos artífices de algo que va más allá de nuestra pequeña existencia. Me sirve para reconciliarme conmigo mismo y con la demás gente, manteniendo viva mi mirada y mi solidaridad”.
No debería sorprendernos, pues, que nombre como su principal maestro a Eugene Smith. Como él Ivo Saglietti también sueña con los ojos abiertos y siente apasionadamente en una continua, a la vez que tortuosa, caminata en búsqueda del equilibrio y la felicidad.
Las 5 fotos clave de Ivo Saglietti
Nicéphore Niépce. Vista desde la ventana en Le Gras
Era 1826. El escenario: una ventana del tercer piso de una masía de Le Gras, en Saint Loup de Varennes. Fue allí donde, después de ocho horas de exposición, la cámara oscura fabricada por Nicéphore Niépce, próspero terrateniente y científico francés, captaba la que se ha venido considerando como “la primera fotografía permanente conservada”. Para Saglietti, buen conocedor de la Historia, no podía ser otra la toma que encabezara su lista de las cinco imágenes más relevantes, pues fue gracias a estas experimentaciones pioneras que sería posible el desarrollo de un nuevo arte, una nueva ciencia, una nueva manera, en definitiva, de ver el mundo.
Eugene Smith. Tomoko Uemura en su baño
Padre del reportaje documental, Eugene Smith fue uno de los primeros fotógrafos en reivindicar la necesidad de una mayor implicación social de la Fotografía, siendo esta instantánea un buen ejemplo de ello. Tomada en un pueblo pesquero de Japón, Minamata, en 1972, la segunda imagen favorita de Ivo sirvió para mostrar por vez primera las consecuencias de la polución industrial y del envenenamiento por mercurio a través del caso de Tomoko Uemura. “Uno no debe olvidar la profunda esencia humanista que tiene la Fotografía”, explica el fotógrafo. Al igual que su maestro no pierde de vista que más que una profesión, la suya, es una forma de vida que implica, a partes iguales, sentimiento y compromiso.
Erich Salomón. Escena de un juicio
El carácter rebelde de Saglietti se hace patente en su tercera elección pues no es casual que el autor de esta toma sea conocido como “el primer hombre de la cámara indiscreta de su tiempo”. Promotor de la candid photography, Erich Salomón apostó por la espontaneidad, la utilización de cámaras más ligeras y películas más sensibles. Su aporte más importante, sin embargo, fue el haber roto con las normas establecidas, introduciendo la fotografía en nuevos espacios como el judicial. En esta fotografía un reputado abogado berlinés, Erich Frey, interroga a un testigo durante el procesamiento de la banda de gangsters “Inmertreu”, en 1928.
Robert Frank. Los Americanos
“Yo estoy siempre mirando afuera, tratando de ver hacia dentro”, dijo en alguna ocasiónRobert Frank. Fue uno de los primeros fotógrafos que consiguió retratar el otro lado de la sociedad norteamericana de mediados del siglo XX en un viaje de dos años en los que viajó por los 48 estados estadounidenses. El resultado fueron más de 28.000 imágenes que muestran la otra cara del sueño americano; en ellas rompe con las reglas y las leyes de composición tradicionales para ofrecer un enfoque totalmente novedoso. Como él, Ivo también cree que hay que buscar más allá de la superficie para descubrir el verdadero trasfondo de las cosas. “Lo verdaderamente interesante –comenta- es lo que se encuentra escondido para que no se vea”.
Leonard Freed. Consecuencias de la IIGM
“Ninguna guerra vale la vida de una persona”. Saglietti se emociona todavía cuando recuerda a algunos de los compañeros asesinados mientras fotografiaban lugares en conflicto. En esta toma de Leonard Freed se ve como una pareja mayor acude supuestamente a visitar la tumba de su hijo muerto durante la Segunda Guerra Mundial. Tomada en un pequeño cementerio alemán, en 1965, viene a ser una metáfora acerca de las terribles consecuencias que conlleva la violencia y es un buen ejemplo para ilustrar la función de la fotografía como transmisora de sentimientos y emociones.
Jan 29, 2010 | Uncategorized | Leave A Comment »
Este año en Albarracín hemos hablado con Sergio Caro. En este foro dirigido por Gervasio Sánchez nuestro hombre ha obtenido la beca profesional con un proyecto sobre inmigración en Andalucía. Otro reconocimiento más para este joven sevillano, que ya fue becado en Albarracín en 2003 por su trabajo sobre el Sáhara, y que tiene en su haber premios tan prestigiosos como el Ortega y Gasset 2006, el Visa d´Or o el European Newspaper Award.
A sus 33 años su currículo es extenso. Y, sin embargo, se queja. Se queja, y con razón, de la precariedad laboral que existe en esta profesión. Hace tan solo dos meses ha sido padre primerizo y apenas le salen las cuentas. “La crisis hace que se le agudice a uno el ingenio peroahora mismo en los medios no hay dinero, y sin dinero no hay trabajo. Es muy difícil competir contra las leyes de la oferta y la demanda”, comenta.
Junto con la compañía de su amigo y colega el periodista David Berain, Sergio ha viajado repetidas veces a Irak y a Afganistán —en este último escenario participó en el reportaje emitido en Cuatro ‘Afganistán: Españoles en la Ratonera’—. En estos escenarios ha podido retratar la precaria situación en la que viven sumidos los habitantes de ambos países,rescatando la dignidad de las personas a las que fotografía. Ha estado empotrado con el ejército español, pero también ha visto la otra cara de la realidad, conviviendo con los talibanes.
“Me interesa Asia Central y Medio Oriente porque es allí donde ahora mismo se está decidiendo todo”. Confiesa, sin embargo, que desde que a principios de año el Grupo Planeta anunciara el cierre “por motivos económicos” de adn.es, medio para el que trabajaba, lleva meses enfrascado en un mismo problema: la búsqueda de financiación. Aquí y allá han ido saliendo algunas propuestas, pero éstas, afirma, no son suficientes. “No para el tipo de periodismo que yo quiero hacer”.

Sergio Caro
Campo de amapolas en Afganistán, país que produce la mayoría de la heroína del mundo
Sergio se define como un hombre práctico. Esto significa que, dentro del interminable debate entre partidarios y detractores de la fotografía analógica o digital, él sí cree en las ventajas que las nuevas tecnologías ofrecen al fotoperiodismo, apostando fuerte por el formato multimedia. El poder del audiovisual, opina, reside en hacer confluir imagen y sonido bajo el lema del ’show, don´t tell’, es decir, en mostrar, no en contar, dejando que las historias hablen por sí mismas.
“Para hacer eso y hacerlo bien se necesita tiempo, poder compartir experiencias con la gente y rascar más allá de la superficie para ver que hay debajo”. Hoy en día, sin embargo, son pocos los medios que están dispuestos a apostar por ello. La cara b de internet es esa hambre insaciable de noticias servidas al minuto, una fiebre por la inmediatez que a menudo termina restándole calidad al contenido.
Sergio Caro
Son muchas las generaciones que no han conocido la paz en Afganistán.
Como dice Ramón Lobo “internet no huele a calle” y Sergio pertenece a esa hornada de periodistas freelance que “se manchan los zapatos de polvo y saben que internet no es una ventana abierta ni cerrada”, sino una herramienta con multitud de posibilidades. Su apuesta, pues, pasa por salirse de la disciplina de los medios y, en la medida de lo posible, encontrar otra manera de trabajar. “Tendemos a simplificar las cosas pero como David y yo solemos decirsi los malos son muy malos y los buenos son muy buenos, entonces la que es mala es la película“.
La realidad es compleja y con matices. Se tiene que descifrar con calma y para hacerlo bien no se pueden estar haciendo muchas cosas a la vez. “Cada uno tiene que tener definido su espacio. Yo no soy Dios, es por eso que creo en el equipo”. Sentados en la fila de atrás del salón de conferencias del Seminario Sergio me da un último chivatazo. “Para mí Albarracín es como un examen, que me permite ver todo lo que vengo avanzando de año en año”. Y lo cierto es que el de 2009 no solo lo ha aprobado, sino que ha terminado sacando matrícula de honor.
Nov 10, 2009 | Uncategorized | 4 Comments »
Por RAMÓN PECO | ALESIA MARTÍNEZ (SOITU.ES)
El Seminario de Fotografía y Periodismo dirigido por Gervasio Sánchez ha deparado grandes momentos. Las fotos y las palabras de Paco Junquera y Walter Astrada, que representan a dos generaciones de fotoperiodistas, levantaron gran expectación.

Todos los asistentes al Seminario este año.
Antes de cerrarse oficialmente el Seminario se conocieron los nombres de los becados de este año: Jorge Fuembuena, Dimitri Stefanov, Marta Anglada, Arturo Rodríguez, y Domingo Venero. Correspondiendo la beca de la categoría profesional al reportero Sergio Caro. El trabajo de todos ellos fue evaluado en una emocionante deliberación a puerta cerrada que se prolongó durante varias horas y a la que asistimos.
El lunes destacó la intervención de Francisco Junquera —uno de los principales editores gráficos de España—, que hablo de su faceta como fotoperiodista en la desaparecida agencia Cover —de la que se cumplen 30 años desde su fundación y cuyos fondos han pasado al catálogo de Getty—. Su pasión por la fotografía le hizo abandonar un trabajo estable y bien pagado en Telefónica para formar parte del equipo original de la agencia. Fue entonces cuando pudo dedicarse a un oficio del que advirtió que “siempre ha sido muy difícil meter la cabeza”.
Durante la proyección de algunas de sus fotos se detuvo ante su toma más conocida y vendida: Felipe González y Alfonso Guerra asomándose a la ventana del hotel Palace tras la victoria electoral de 1982. “Es una foto mala” dijo al resaltar las difíciles condiciones técnicas en las que fue realizada.
Para lograr la imagen Junquera realizó tres disparos en unas condiciones de luz complicadas —era de noche y los protagonistas estaban a una gran distancia—. Sin embargo, y a pesar de que el negativo no era de buena calidad, la foto se convirtió en un auténtico icono e incluso aún hoy sigue vendiéndose. Sólo otros tres reporteros captaron la escena, pero ha sido el disparo de Francisco Junquera el que ha pasado a la historia. Tras su etapa como reportero trabajó como editor gráfico en la revista Tiempo a partir de 1989 y actualmente ejerce la docencia en la escuela de fotografía EFTI.
Las visiones de Patricia Allende y Ramón Zabalza
Por su parte, Patricia Allende explicó también el lunes en su charla que aunque el medio natural es un referente clave de su obra, no se considera “una fotógrafa propiamente de naturaleza”. Aunque esta —entendida como un “caos sensible” por Allende— ha sido siempre el motor de su trabajo. Para esta artista que usa la fotografía como vehículo expresivo son importantes otras disciplinas creativas —como la poesía o la pintura— pues son ellas las que dan un sentido a su trabajo.
También el lunes el fotógrafo Ramón Zabalza —que mostró un amplio repertorio de sus paisajes en las proyecciones nocturnas del lunes— avisó de la densidad de su charla. El objeto de sus investigaciones es proponer una clasificación sobre los usos de la fotografía, explicando que una imagen puede mentir pero también ayuda a comprender la realidad. Según Zabalza es necesario un mayor acercamiento de las ciencias sociales a la fotografía. Sus teorías de antropología fotográfica terminaron suscitando un fuerte debate.
Walter Astrada, el hombre que escucha
Gervasio Sánchez presentó a Walter Astrada recomendando la lectura del artículo sobre él y su trabajo publicado en soitu.es. Mientras nos mostraba las desgarradoras fotos que componen su intensa carrera como reportero, proporcionó pistas para aquellos que quieren dedicarse a cubrir conflictos.
Así, señalaba que hay que tener las ideas muy claras y ser consciente de los riesgos que implica esta profesión. “Yo siempre juego con las probabilidades”, comentó, “pero lo que intento es hacerme invisible para la gente y estar a un mismo nivel”. Hizo hincapié en el compromiso y la responsabilidad del fotógrafo y afirmó que “cuando deje de ser sensible, dejaré este trabajo”. Aunque actualmente está muy difícil trabajar en los medios, recetó constancia y regaló un último consejo: “Hay que escuchar”.
El último en intervenir fue Rafael Doctor, historiador del arte experto en fotografía y hasta hace pocos meses director del Musac. En su intervención destacó la irrupción de la fotografía en los circuitos del arte contemporáneo. Un fenómeno que hace 20 años no se daba y puso como ejemplo que era casi imposible encontrar fotos en las primeras ediciones de ARCO, mientras que hoy una gran parte del material que encontramos en esta feria de arte es fotográfico. También hizo un relato de la forma en la que puso en marcha el Musac en un momento en el que se estaba construyendo el edificio, pero no existían los fondos que tenía que albergar.
La próxima edición de este encuentro al que han asistido alumnos de 34 provincias de España ya está casi cerrada por Gervasio y contará, entre otros, con la presencia de pesos pesados como Alberto García-Alix, Cristina García Rodero o Ramón Masats. Hasta entonces seguiremos muy de cerca en soitu.es y en UTOI el trabajo y las fotos de todos los que estos días han estado en Albarracín.
Artículo publicado en SOITU.es
Oct 21, 2009 | Uncategorized | 2 Comments »
Por RAMÓN PECO | ALESIA MARTÍNEZ (SOITU.ES)
ALBARRACÍN (TERUEL).- Cuesta creer que un domingo en el bucólico Albarracín pueda darse tanta actividad y tan temprano. A las nueve de la mañana el Palacio del Obispo, sede del Seminario, estaba plagado de profesores y alumnos preparados para la intensa jornada que se avecinaba. Gervasio Sánchez ha comenzado presentando a Mireía Sentís, fotógrafa y crítica de arte.

Ivo Saglietti.
Los proyectos fotográficos de Sentís tienen una vocación claramente artística y están marcados por la heterogeneidad, pues cada uno de ellos tiene un planteamiento téorico y técnico singular. En su trabajo ‘Castillos de Castilla’ realiza una lectura personal y contemporánea del paisaje. Para explicar estas fotos —en las que las antiguas construcciones fortificadas han sido reemplazadas por iconos industriales— ha dicho que en ellas “hay parte de denuncia, pero también pretendo una reflexión sobre el hecho de que estos castillos ‘modernos’ son una especie de adaptación al medio”.
Pero quizás el proyecto que ha levantado una mayor expectación haya sido ‘Corners’, en el que, poniendo de manifiesto su faceta multidisciplinar, representa una serie de esquinas de Nueva York —lugares que han sido un escenario clave en la vida de varios personajes históricos—. Cada una de estas imágenes se acompaña de un texto que las contextualiza, porque —ha dicho Santís— no tienen sentido sin una explicación.
El nítido compromiso de Saglietti
Gervasio ha mantenido un interesante diálogo con Ivo Saglietti, al que le une una intensa amistad fruto de las experiencias compartidas durante años de trabajo. Saglietti, un veterano fotoperiodista curtido en numerosos conflictos, ha comenzado su charla con una rotunda declaración de principios: “siempre he tenido una gran rabia contra la injusticia”, resaltando que se considera un gran deudor de Eugene Smith, al que considera “su maestro”, y que se acerca a la fotografía en su “vertiente humanista”.
Partidario de contar una historia con pocas fotos —no más de 20—, sigue trabajando con película y critica el uso que algunos fotoperiodistas realizan de las cámaras digitales. Como ejemplo ha puesto el funeral de Yasir Arafar, en el que algunos fotógrafos revisaban fotos en las pantallas de sus equipos, perdiendo el contacto con el entorno. También ha creado gran expectación su relato de la masacre perpetrada en los campos de refugiados palestinos de Sabra y Shatila, por los que pasó dos días después de la histórica matanza.
La mañana ha sido cerrada por Óscar Molina, que ha destacado el concepto de la ‘imagen semilla’, que en su opinión son aquellas fotografías que pueden desencadenar todo un proyecto. Como ejemplo de esta idea ha mostrado la serie ‘Le presto mi cámara a…’. Una idea que comenzó con una imagen tomada por una niña a la que le prestó su máquina para que fotografiase una playa.
De entre sus numerosos trabajos presentados destaca ‘Photolatente’, consistente en una serie de sobres cerrados que contienen papeles fotográficos con ‘imágenes latentes’ que pueden ser revelados. De autoría colectiva, y abierto a la participación —Molina ejerce como coordinador, pero no como autor— las fotos que lo componen han sido captadas por colaboradores anónimos. De este proyecto realizó una edición especial con revista “La Más Bella”, una publicación experimental que comercializó estas fotos a través de la máquina expendedora de arte ‘Bellamatic’.
Durante la tarde, en los talleres —en los que se trabaja tanto con copias en papel como con material digital—, se ha coincidido en destacar la importancia de la edición, haciendo hincapié en que la fotografía que no añade valor adicional a un proyecto, le resta importancia al conjunto. Además, también se señalado la importancia de acometer proyectos con una temática cercana.
Publicado en SOITU.es
Oct 21, 2009 | Uncategorized | 3 Comments »
Por RAMÓN PECO | ALESIA MARTÍNEZ (SOITU.ES)
Albarracín (Teruel).- La inauguración del Seminario de Fotografía y Periodismo de Albarracín ha estado marcada por la noticia que se recibió ayer tarde del fallecimiento del fotógrafo Koldo Chamorro. El 18 de octubre de 2003 la tercera edición del Seminario arrancaba con la voz potente y magistral de Koldo. Hoy, seis años después, todo comenzaba de manera diferente. Con voz quebrada, Gervasio Sánchez, director de las jornadas, pedía un minuto de silencio en memoria de uno de los referentes de la fotografía documental española.
Un minuto de silencio por la muerte de Koldo Chamorro.
Con trabajos como ‘España Mágica’, ‘Algo llueve sobre mi corazón’, el ‘Santo Cristo Ibérico’, ‘Los Sanfermines’ o ‘Sueltos de Amor y otras carnes’, Koldo había sabido captar la realidad a través de una mirada única. Con ella había explorado parte de África, Europa y Norteamérica. Para él la fotografía era mucho más que una profesión, era un estilo de vida; un medio con el que poder captar algunas trazas de la esencia humana.
“Su manera de trabajar, la forma en la que se implicaba en las historias a largo plazo, el modo en el que interpretaba la luz, pero, sobre todo —recuerda Gervasio—, su implicación con los alumnos y su interés en intentar transmitir su pasión por este arte, hacían de él una persona especial que había logrado influir en toda una generación de nuevos fotógrafos”. Por todo ello, Koldo Chamorro había sido invitado para asistir nuevamente como profesor el próximo año, coincidiendo con la conmemoración del décimo aniversario del Seminario.
A pesar de esta triste noticia, la expectación que este año ha suscitado esta novena edición del Seminario es intensa, muy intensa. Y eso se palpa nada más llegar a Albarracín. La localidad —definida muy certeramente esta mañana por Joan Fontcuberta “como un lugar irreal, que parece una maqueta, un paisaje de fantasía”— está tomada por un pequeño ejército de fotógrafos contagiados por la inagotable energía de Gervasio, al que Antonio JIménez, director de la Fundación Santa María de Albarracín, calificaba como un “director activo, constante, y latiguero”. No en vano Gervasio parece estar en todas partes y todos entienden que esta intensa cita no podría existir sin él.
La ficción de Fontcuberta
El Seminario ha sido abierto por Joan Fontcuberta, que ha resumido su extenso currículum diciendo simplemente: “me considero un fotógrafo curioso”. Su ponencia ha girado en torno a la presentación del libro que resume su estancia creativa en Albarracín durante 15 días, un lugar del que ha dicho que, por su singularidad, parece un “escenario de Hollywood”. Y ha comparado su percepción de la sede del Seminario con la sensación que experimentó al visitar Suiza por primera vez: sintió que se encontraba en la maqueta de uno de los trenes eléctricos con los que jugaba de niño.
Joan Fontcuberta disfrazado de cura en Albarracín durante su proyecto sobre la localidad.
Tras proyectar varias imágenes que giran en torno a la representación de fotos de un lugar en el propio lugar —entre las que destacaba una fotografía de Robert Frank de un puesto de postales en Nevada—, Fontcuberta ha explicado que “hemos agotado ya la fotogenia del mundo”. Como ejemplo, ha dicho que existen 127.000 fotos de Albarracín en Google Imágenes, y ha lanzado con cierta ironía el interrogante de hasta qué punto es necesario realizar más. A propósito de esto, ha hablado del trabajo de la artista Penélope Umbrico, que usa material de Flickr para realizar sus obras, y ha mostrado la composición ‘Suns for Flickr’, que muestra montones de fotos de puestas de sol encontradas en esta red social.
Tras esta argumentación, este Premio Nacional de Fotografía ha mostrado numerosas imágenes tomadas por él en la localidad. En ellas aparecen estancias decoradas con fotos de la zona, representaciones en bares del pueblo de sus conocidas pinturas rupestres, o retratos familiares de sus habitantes. Un juego fascinante y no exento de picardía.
Otro de los grandes ejes del trabajo de este creador —que hace del esceptiscismo una seña de identidad creativa— ha sido el Spam, pues ha explicado que parte de su proyecto consistió en responder a uno de los numerosos mensajes ‘basura’ que habitualmente recibía en su correo. En él, un supuesto soldado estadounidense en Irak le ofrecía una gran cantidad de dinero para dedicarla a una obra social. Con este timador en potencia, Fontcuberta mantuvo una intensa correspondencia explotando su conocido recurso del “camuflaje de identidades”: se hizo pasar por un cura de visita en Albarracín. La documentación de este relato —que ha provocado carcajadas entre alumnos y profesores— también aparece plasmada en el libro presentado. Preguntado sobre si esta historia era o no verídica, Fontcuberta ha dejado la duda en el aire, alimentando así el divertido aire de misterio que ha acompañado a su charla.
Las tribus de Miguel Trillo

Un joven punk retratado en Pekín, una de las últimas fotos de Miguel Trillo.
Miguel Trillo ha realizado un exhaustivo repaso a su extenso trabajo sobre las tribus urbanas, un tema que ha marcado su carrera fotográfica. Durante la proyección de imágenes tomadas a lo largo de varias décadas, ha resaltado que, aunque nació “en el año en que nació el rock”, el ambiente que plasma en sus fotos más recientes “no existía en su juventud”, entre otras cosas porque estaba vigente la ley de vagos y maleantes. Tras contar que se siente fascinado por la gran facilidad de los jóvenes de hoy para fotografiarse, ha hecho hincapié en que hace décadas éstos tenían una gran reticencia a posar frente a una cámara, entre otras cosas porque “si el público de un concierto se levantaba de los asientos se ponían multas”, ha explicado.
Trillo es un convencido del uso del color desde siempre, pues “la foto en blanco y negro le parece mentirosa”. Aunque ha mostrado también fotos con esta técnica y ha explicado que incluso realizó alguna exposición con esa clase de material. De los 80 resalta que todo su trabajo se desarrolló en Madrid, pues no es hasta los 90 cuando viajó por todo España y el mundo retratando a las tribus urbanas, de las que asegura tienen el denominador común de estar formadas por “personas con un exceso de militancia”.
Este retratista nato busca que sus modelos respiren sosiego al ser fotografiados, algo que acentúa haciéndolos posar sobre fondos relativamente neutros. De entre sus proyectos ha destacado el que realizó hace años para “El País Semanal” recorriendo pequeñas ciudades de España en busca de sus tribus, un encargo de Chema Conesa que, según ha explicado, desató una gran polémica. Entre sus últimas fotos destaca la de un joven punk que disparó en Pekín, o la de una pareja de jóvenes lesbianas, de la que le fascina el estudiado ‘look’ que lleva una ellas y que se asemeja poderosamente al de Cristiano Ronaldo.
Después fue el turno de los becados durante la pasada edición —cuyo trabajo hemos publicado durante estos días en Soitu— y por la tarde comenzaron los intensos talleres prácticos, en los que los alumnos someten sus fotos al juicio de los profesores. Esta noche empezarán las proyecciones, y mañana seguiremos dando buena nota de las sorpresas que depare el día.
Oct 18, 2009 | Uncategorized | 3 Comments »
Por ALESIA MARTÍNEZ (SOITU.ES)
“La situación aquí en Honduras es una locura, todo esto escapa a mi entendimiento. La policía la toma ahora con la prensa extranjera, golpearon algunos compañeros, dañaron equipo de algunos otros y, en general, la policía y el ejército ya no nos pueden ver”. A través de Facebook un fotoperiodista de Agence France-Presse (AFP) informa regularmente a familia y amigos sobre su experiencia en Honduras.

Foto: Esteban Biba (Nuestro diario)
La situación en el país es prácticamente insostenible. Micheletti de momento vence, pero no convence.
Su esposa le pide que tenga mucho cuidado y él, confiesa, solo quiere que termine todo esto cuanto antes y volver a su lado. Su nombre no es lo importante, en realidad podría ser cualquiera de los periodistas o fotógrafos que se desplazaron el pasado 21 de septiembre a Tegucigalpa para cubrir el regreso a la capital de Manuel Zelaya. “No entiendo”, dice, “cómo por la arrogancia y la terquedad de dos personas tiene que pagar todo un pueblo”.
El autor de esta serie de fotos sobre la resistencia a los golpistas fue secuestrado y torturado.
En los últimos meses, desde que ocurrió el golpe de estado, la escalada en los niveles de tensión y violencia ha sido notoria en todo el país, algo que la prensa, tanto nacional como internacional, ha venido padeciendo en carne propia. Mientras documentaba la agresión a un colega hondureño de El Heraldo, Mario Amaya, fotoperiodista salvadoreño de El Diario de Hoy fue golpeado y detenido por la policía. No han sido los únicos casos.
Foto: Esteban Biba (Nuestro Diario)
Aunque el régimen se defiende con violencia la situación puede estar a punto de cambiar.
Esteban Biba, fotoperiodista de Nuestro Diario continua teniendo bien presentes los días que estuvo en Honduras. “Nunca estás preparado, hasta que no llegas al lugar. Yo ya tenía experiencia previa con enfrentamientos aquí en Guatemala pero en Honduras fue completamente diferente. Allí ser prensa internacional no significa nada, más bien eres un ‘target’, un objetivo. Durante mi estadía yo mismo fui apedreado en dos ocasiones por la policía. A un compañero de la Agencia EFE lo atropellaron y ayer a otros compatriotas les destruyeron su equipo de grabación y les agredieron“.
A pesar del tiempo transcurrido desde el golpe Micheletti no ha podido controlar el país.
Delmer Membreño, editor gráfico de El Libertador, sabe muy bien lo que significa ahora mismo ser fotoperiodista en Honduras. Hace pocos días fue secuestrado y cruelmente torturado por unos encapuchados afines al régimen golpista. Salió temprano para cubrir el cierre y la militarización de los dos principales medios de oposición al gobierno de Micheletti, Radio Globo y Canal 36; regresó con el cuerpo y la cara llenos de quemaduras de cigarrillos, sin equipo fotográfico y con una amenaza de muerte dirigida al director del periódico donde trabaja. “Sentí mucho miedo, realmente creí que moría”. Para Delmer, sin embargo, esto no son sino “manotadas de ahogado”. “La dictadura”, afirma sin dudar, “va a caer, porque ya no resisten la presión y la única forma que tienen de mantenerse es reprimiendo al pueblo”.
Foto: Esteban Biba (Nuestro Diario)
La reconciliación quizá no está a la vuelta de la esquina, pero el tiempo juega contra el gobierno de facto.
A nosotros nos quedan, sin embargo, las fotografías. El mundo ve lo que ocurre a través de ellas. La imágen, la infomación, resulta un arma mucho más efectiva que los palos y las piedras. “Esa es nuestra motivación, conseguir ejercer la presión necesaria para que aquí retorne la cordura. Si yo no creyera en ello ya no estaría aquí”, comenta otro periodista. Y lo cierto es que tal vez lo consigan.
Anular las libertades no ha servido de nada y Micheletti ha tenido que rectificar.
Hoy Facebook amaneció con un nuevo mensaje: “Estoy volviéndome loco aquí en Honduras, pero hay señales en el horizonte de que esto se acaba”. Estas ’señales’ aluden a la decisión del presidente de facto de derogar el decreto aprobado en consejo de ministros el pasado 22 de septiembre, a través del cual se suspendían durante 45 días algunas de las libertades constitucionales básicas, entre ellas, la libertad de expresión.
El cierre de medios y la censura han sido sin duda, junto con la suspensión de la libertad de asociación y la prohibición de las manifestaciones, algunos de los abusos de poder denunciados por organismos como la Comisión de Derechos Humanos Interamericana o la Federación Internacional de Periodistas (FIP). A pocas horas de la llegada a Honduras de la misión de la Organización de Estados Americanos (OEA) el gobierno de facto liderado por Roberto Micheletti se ve obligado a suavizar su postura con respecto al retorno de Manuel Zelaya, cediendo unos pasos por primera vez en estos 100 días.
Artículo publicado en SOITU.es
Oct 09, 2009 | Uncategorized | 2 Comments »
Por ALESIA MARTÍNEZ (Texto y fotos)
“Paz, Jesús y Rock and Roll”. Este es el lema de Joan Enric Reverté, más conocido por todos como Padre Jony. Combina el alzacuellos tradicional con una larga melena, una “chupa” de cuero y pantalones vaqueros. Cumple religiosamente con las misas, que compagina con una apretada agenda de conciertos y charlas en los colegios, donde explica lo que hace su Fundación: “Provocando la Paz”. Esta semana Espasa publica “Notas de un cura rockero”, libro que recoge los pensamientos y experiencias de este hombre tan singular.

Cuando su amigo de toda la vida murió por sobredosis él ya llevaba la pasión por la música en las venas. Fue entonces cuando decidió ordenarse como sacerdote, pero sin renunciar al rock. “Lo segundo”, comenta, “no tiene porque estar reñido con lo primero. Ambas cosas sirven a un mismo objetivo: transmitir, comunicar. Eso es, precisamente, lo que yo pretendo: llegar a la gente, especialmente a los más jóvenes”. Lo ha podido comprobar cada vez que organiza una de sus misas “after-hours”, donde combina los sermones con la música y la diversión en horas poco frecuentes. “Lo que atrapa del rock es que tiene fuerza, transmite energía e inconformismo y eso puede servir ¿porqué no? para fomentar la fe”.
En un momento en que la Iglesia Católica española también está en crisis el Padre Jony busca y encuentra su espacio, que es precisamente ese espacio perdido. No está solo. Aunque no se considere parte de ningún movimiento la música cristiana está penetrando lentamente, sin prisa pero sin pausa, en nuestro país. Y es que cada vez existen más grupos y cantantes religiosos que se desmarcan del tradicional canto coral para abrazar otros géneros musicales más transgresores: desde “Anawin” a “Voz del Desierto” o el mítico “Don José”.
Después de “Provocando la Paz (2005)” y “El Buscador (2007)”, el Padre Jony ya va a por el tercer disco. Sus letras no hablan tanto sobre el aborto, la enseñanza de la religión en las escuelas o el matrimonio homosexual, aunque su mensaje es igualmente crítico con la problemática social actual. A él le interesa hablar de la paz, de la defensa de los derechos humanos, de las alternativas al hambre, a la desigualdad, de los peligros de la contaminación o de la venta de armas. Los proyectos que financia están centrados en la educación. Educación para que los niños guerrilleros de Sierra Leona dejen de serlo. Educación para que los niños de Chinautla, en Guatemala, no caigan en las “maras”. Educación para que los niños de su parroquia en Les Cases d´Alcanar crezcan predicando con un ejemplo ejemplar. Y aún así sigue teniendo enemigos.

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“Aunque tengo el apoyo mayoritario de la gente sencilla del pueblo, por ser como soy estoy vetado en algunos ambientes y medios de comunicación varios”, confiesa. Vivimos en una sociedad fuertemente politizada ¿Zapatero o Rajoy? ¿Rouco o Casaldaliga? ¿Ratzinger o Boff?. “Yo tengo mi propia personalidad. He tratado con casi todas las posturas y opciones, y no soy ni de un partido ni de otro”. La singularidad de ser sacerdote y a la vez rockero le ha abierto algunas puertas pero, también, le ha cerrado otras. “Eso no es algo que me frene, porque yo tengo un compromiso conmigo mismo y una firme creencia en lo que hago. Si Jesucristo viviera”, comenta, “estoy seguro de que él también sería rockero”. Quizás entonces ambos habrían podido concluir la misa cantando a dúo su versión apócrifa del “pater noster”, de la canción “Globalización Alternativa”: “Padre nuestro, que estás en el cielo,/ Padre nuestro, ven y mira esto,/ tantas dictaduras, ansias de poder./ Padre nuestro, venga ya Tu Reino,/ ¡que el pan de cada día no se gaste en armamento!/ Si somos hermanos que es lo primero/ ¿Porqué nos vendemos, por el dios dinero?/ Si somos familia, si somos hermanos/¿Porqué nos hundimos, porqué nos matamos?” Otro mundo es posible. Frente a las burlas y los resentimientos, la cobardía y los intereses, el Padre Jony prefiere seguir soñando despierto.
Artículo original publicado en Vinaròs News
Oct 06, 2009 | Uncategorized | Leave A Comment »

Por ALESIA MARTÍNEZ
Tal y como dijo Marc Bloch “la incomprensión del presente nace fatalmente de la ignorancia del pasado”. El caso de América Latina no es una excepción. Para comprender las circunstancias actuales de la región, tanto a nivel político, como económico, como social, uno debe echar primero la vista atrás, tomar consciencia del legado histórico. 2009 es, en este sentido, una fecha especialmente propicia para esta doble mirada: antes de que finalice el año se habrán celebrado elecciones presidenciales en siete países del área latinoamericana, otras tres legislativas y dos referéndums. Ello sucede 200 años después del primer Grito de Independencia, hecho que supuso el inicio del proceso que puso fin a la dominación española en tierras americanas. Se celebra éste al ritmo de la música, comiendo patacón, tamal o arequipe. En Quito, en Bogotá, en La Paz, incluso en Londres.
“Hace 200 años atrás” -afirmaba el pasado 16 de julio Evo Morales desde la capital boliviana- “nuestros héroes decidieron acabar con el poder colonial, mestizos y originarios quienes lucharon por la independencia de Bolivia y América Latina, por sus derechos, por un nuevo Estado, pues aquí sus hijos estamos presentes y seguimos luchando”. Entre comicios y conmemoraciones, aquí o allá, entrelazando pasado, presente y futuro, la palabra protagonista no es otra que la de “cambio”. Se escucha no solo en boca de políticos, también en la de taxistas, estudiantes, amas de casa, presentadores de televisión, ex guerrilleros, agentes de seguridad, campesinos, desempleados. Unos la pronuncian con recelo, temerosos de lo que pueda depararles; otros, con los ojos brillantes, henchidos de esperanza, pletóricos. Es el cambio, en definitiva, el que esculpe en gran medida la Historia, el que marca los ritmos, y delimita las etapas.
Como ocurrió en marzo, por ejemplo, en El Salvador, con el triunfo de Mauricio Funes, del FMLN, después de 20 años de gobierno de ARENA; o en Venezuela, donde la aprobación de la reforma de la Carta Magna dio inicio a un nuevo ciclo “revolucionario”, en el que Hugo Chávez podrá ser reelegido indefinidamente para la presidencia. En Honduras los cambios irrumpieron violentamente, por la fuerza de las armas, después de que un golpe de estado depusiera al hasta entonces presidente Manuel Zelaya. No cabe duda, en el continente se están viviendo momentos relevantes. Lo que suceda este 2009 es lo que definirá el rumbo político de la región durante la próxima década.
En este sentido debemos tener en cuenta que el escenario latinoamericano del siglo XXI no es el mismo que el de los años 90. La heterogeneidad en cuanto al modelo de integración regional ha ido en aumento, lo que ha hecho rebrotar el sentimiento nacionalista con la aparición de ciertas propuestas neopopulistas como la del Estado bolivariano de Venezuela, Ecuador y Bolivia, lo que se conoce como el eje Chávez-Correa-Morales. Paralelamente Brasil, con el presidente Lula da Silva a la cabeza, está tomando el liderazgo de la región, respaldado por la nueva Administración de Barack Obama. Todo ello en un contexto de crisis económica mundial y tras perder interés geopolítico a nivel internacional, circunstancias que no contribuyen a neutralizar la aparición de focos de tensión y conflicto en la zona.
América Latina todavía está redefiniéndose y en este estado de transito lo que está en juego no es otra cosa que la calidad de sus democracias. Para ello se deberán solventar los problemas internos que desde tiempo ha vienen entorpeciendo el paso: los graves abusos de poder, la corrupción y el narcotráfico, las profundas desigualdades sociales, los altos índices de violencia. Solo entonces podrá consolidarse, ganando en prosperidad e influencia. ¿Cómo conseguirlo? La clave está en esos mismos taxistas, estudiantes, amas de casa, presentadores de televisión, ex guerrilleros, agentes de seguridad, campesinos, desempleados. Ellos son los que tienen la palabra. Ellos son los promotores de su Historia, del cambio. El verdadero poder, para bien y para mal, siempre estuvo en la acción ciudadana. Lo estuvo en 1809 cuando en la actual Sucre se escuchó el primer grito libertario, y lo estará nuevamente en Bolivia, el próximo 6 de Diciembre, cuando los descendientes de aquellos depositen su voto en las urnas.
Artículo original publicado este mes en la edición impresa de Revista Pueblos.
Sep 04, 2009 | Uncategorized | Leave A Comment »
Por ALESIA MARTÍNEZ.
Hablamos con Adriana Espinosa, la Erasmus española que el próximo 1 de Julio se enfrenta a un juicio en Turquía por un presunto delito de “dirección, preparación o participación en manifestación ilegal”, tras haber acudido “por curiosidad periodística” a una concentración pro kurda en Gaziantep.

Los armarios abiertos de par en par, la ropa esparcida, los papeles por el suelo. Cuando Adriana abrió la puerta el pasado 29 de octubre difícilmente podía dar crédito a lo que veía. Alguien había entrado en la casa para registrarlo todo, llevándose de entre sus pertenencias el ordenador portátil y la tarjeta de su cámara fotográfica. Fue el portero quien la informó, visiblemente nervioso. No habían sido vulgares ladrones, sino la policía misma, quien había irrumpido de madrugada en el edificio, arrestado a sus compañeras y organizado todo aquel estropicio.
Éstas líneas, que bien pudieran ser parte del argumento de una novela negra al más puro estilo de las de Raymod Chadler o Dashiell Hammett, son, en realidad, el relato de lo que le ha venido sucediendo a Adriana Espinosa en los últimos meses. Se trata de una joven sevillana, estudiante de Periodismo de último año, becada el curso 2008- 2009 con un Erasmus a Gaziantep, región del sudeste de Turquía donde se concentra una mayoría de población kurda.
Planteamiento:
Todo empieza, explica, al mes de su llegada cuando el 18 de octubre de 2008 acude a una manifestación en favor de los derechos de este grupo étnico, organizada por el Partido de la Sociedad Democrática (el DTP). Se trata éste de un partido político legal que cuenta con representación parlamentaria, si bien el Gobierno turco vincula una facción del mismo al PKK, el Partido de los Trabajadores del Kurdistán, considerado por la comunidad internacional como un grupo terrorista. Su papel, asegura, no fue tomar un posicionamiento activo durante el evento, sino “conocer de primera mano la realidad de su país de acogida, como observadora neutral motivada por un sentimiento de pura curiosidad periodística”. Pensó que aquella sería una buena ocasión para hacer contactos con la prensa local y recabar información para unos trabajos sobre Sociología y Periodismo que venía desarrollando entonces.
Nudo:
En su relato de los hechos comenta cómo la concentración, prohibida por las autoridades, se disuelve finalmente sin incidentes. Lo que ella no sabe es que desde aquel momento pasa a ser investigada por la policía. Durante el registro de su vivienda se considera que los documentos encontrados en su ordenador, descargados de páginas web legales para informarse acerca del el conflicto kurdo, podrían incurrir en un delito, motivo por el cuál es interrogada. “Sin embargo, tras las explicaciones que ofrecí, y que supuestamente se recogen en la declaración oficial, me dijeron que podía irme tranquila y que no me pasaría nada”. Creyendo haber solucionado el problema en enero del presente año regresa a España para hacer unos exámenes pero un día antes de volver de nuevo a Turquía una fuente cercana le aconseja no hacerlo, viéndose obligada, de este modo, a interrumpir la beca.
Y Desenlace:
El resultado de todo este embrollo: El próximo 1 de Julio Adriana Espinosa se enfrenta a un juicio por presunto delito de “dirección, preparación o participación en manifestación ilegal”, lo que según la ley turca podría acarrearle una condena de entre 1 y 3 años de prisión o el pago de una fuerte multa económica. Aunque el Alto tribunal de Adana desestimó los cargos de “propaganda del terrorismo” el fiscal de Gaziantep ha presentado una segunda acusación. “Ignoro si por un malentendido o por una motivación política, he sido acusada, investigada y procesada por un delito que no he cometido”. Desde la Embajada Española se informa que la Dirección de Seguridad Turca no reconoce tener ningún procedimiento abierto sobre este caso, lo que entra en contradicción con las citaciones y otros documentos que la joven asegura haber recibido. Ha sido ella misma, consciente del poder potencial de la presión mediática, quien ha decidido finalmente hacer pública su rocambolesca historia, cuyo final aún no ha sido escrito.
Moraleja y otras reflexiones:
En comunicado de prensa la estudiante muestra su confianza en poder demostrar su inocencia y aunque no va a personarse en Turquía, comenta, estará representada allá por su abogado. Agradece el apoyo recibido y, aunque se responsabiliza de sus actos, reclama una mayor implicación de las universidades con sus estudiantes de cara a un futuro pues cree que, “al igual que los profesores y el personal de administración e investigación, éstos deben poder ser convenientemente atendidos en caso de surgirles algún problema dentro del ámbito académico”. Por este motivo, propone, debería crearse un protocolo para próximos Erasmus que incluya tanto una guía pormenorizada con información útil para la prevención de posibles contingencias en los países ofertados, como una herramienta de garantía legal consistente en un seguro jurídico.
Defiende, por otro lado, el derecho y el deber que tienen el periodista y el investigador social de conocer la realidad de primera mano, trabajando al servicio de la verdad, del rigor informativo y de la exactitud del conocimiento. “Fui a este destino motivada por el convencimiento de que es necesario conocer otras culturas para abrir la mente y ampliar perspectivas, segura de que lo que allí encontraría sería bueno en cada una de sus caras. Con mi experiencia lo he confirmado: he encontrado la hospitalidad, el cariño y la aceptación de toda la gente que me ha rodeado. Es más, uno de los principales motivos por el que quiero resolver este problema es para poder volver y reencontrarme con los muchos amigos que allí he dejado”. Lo incompresible de los hechos contrasta sobremanera con la imagen democrática y moderna que pretende trasmitir una Turquía en pleno proceso de adhesión a la Unión Europea.
Jun 28, 2009 | Uncategorized | 8 Comments »
- Palabras e imágenes del ganador de uno de los premios World Press Photo 2009
Argentino. 34 años. Durante 2009 su nombre no ha dejado de escucharse en las entregas de los premios de fotoperiodismo de mayor prestigio internacional, entre ellos el World Press Photo, la Beca de la Fundación Alexia o el PGB Photo Award. En exclusiva para soitu.es nos habla de los intríngulis de su profesión y de las que considera que son las cinco imágenes más representativas de su carrera.
Walter Astrada. Foto de Cristina Santillán.
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“Hay muchas probabilidades de que no llegue a cumplir los 60″. Walter Astrada habla con calma, relajado, transmite seguridad en cada gesto, en cada palabra. Conoce bien los peligros de su profesión pero aún así su impulso de fotografiar, de captar lo que está ocurriendo donde habita el olvido, le domina. Tomar imágenes es su forma de rebelarse, de sentirse útil, más humano, más vivo. Colaborador habitual de agencias de prensa como AP, AFP, WPN o Getty Images es, lo que se dice, una auténtica alma “freelance”.
Brasil, Perú, Chile, Bolivia, Paraguay, Caribe, España, Guatemala, Kenia, Congo. Resulta casi imposible seguir un rastro de 10 años de viajes, pero su expresión se ensombrece cuando piensa en Madagascar. Allá estuvo demasiado cerca. Tampoco supo estar más lejos. Su motivación es clara: “Me arriesgo porque si no se tomaran esas fotografías nadie tendría constancia de lo que pasa y yo quiero asegurarme de que la gente conozca, que no puedan escudarse tras el no sabía”.
No se trata de querer ser un héroe. Como cualquier otra persona él también llora, ríe, daña, acierta y se equivoca. Una suma de sentimientos se entremezclan en su mente cada vez que toma una fotografía. “Estás encuadrando con una cámara que cuesta al menos mil euros a gente que están matando delante de ti y que subsiste con menos de un dólar al día. Eso no es nada fácil de digerir”. Se regala unos segundos de silencio antes de continuar. “Es por ello que siempre estoy en un permanente conflicto conmigo mismo. Hay ocasiones en las que me consume mucho hacer lo que hago”. “Y es verdad”, confiesa, “que, a veces, arriesgo demasiado”.
Todo el horror en un grito
No vacila un segundo en escoger una única instantánea de entre las miles que conforman su carrera. Inmediatamente hace referencia a la imagen con la que ganó el World Press de este año, sobre la violencia post-electoral en Kenia. “Esta foto resume lo que yo he visto en todos los conflictos en los que he estado hasta ahora. Es una metáfora del miedo, del horror, que genera la violencia”. Como el de Munch, se trata de un grito enorme, infinito, el de la naturaleza. Refleja el terror de un niño en el momento en el que le es arrebatada, para siempre, su inocencia. Quizás no sea casualidad que, de entre todas las imágenes de la Historia de la Fotografía, una de las más le ha marcado a Astrada sea, precisamente, la de ‘la niña de napalm’, del vietnamita Nick Ut. Como él, Walter se ha convertido también, a día de hoy, en una nueva referencia.
Su mirada es inquisitiva, directa. Resulta dura pero, a la vez, contiene un matiz capaz de tornarla inusualmente hermosa. Es esa mirada la que queda plasmada en algunas de sus mejores fotografías, terribles por los hechos que nos muestran aunque estéticamente bellas. Pudiera parecer una contrariedad pero tal vez resida en ese punto, precisamente, la clave explicativa de su poder atemporal. Sus imágenes atraen, con la misma fuerza con la que provocan la rabia y el rechazo del que las mira. Conmueven, sin miramientos.
“Un buen fotógrafo tiene que verse reflejado en sus imágenes». Como tal cree en el compromiso, que lo profesional va unido a lo personal, irremediablemente. Sabe que la objetividad al 100% no existe, pero ello suma más que resta en su exigencia al aceptar la responsabilidad que el oficio requiere. En el fotoperiodismo abundan los Indiana Jones y los seres que parecen venidos de otro planeta. Se afana, por eso, a dejar bien claro que le disgusta el traje idealizado con el que a menudo se viste su profesión, cuando, “en realidad, si se ejerce como se debiera, ésta tiene muy poco de vedetismo”.
Multimedia montado por Piraván, para quien Walter colabora actualmente.
“El talento no se recibe por ósmosis, se consigue con esfuerzo. Los medios aprovechan que hay gente que trabajaría gratis, pero el trabajo siempre debe ser remunerado, sino deja de ser trabajo y pasa a ser esclavitud”. Desde luego nadie podrá decir que este “joven con demasiada experiencia”, como algunos le denominan, no cumple con lo que predica. Primero dejó un buen empleo como técnico aeronáutico. Después su puesto en el periódico La Nación de Argentina. Desde entonces nunca se ha desviado del camino trazado para hacer otros trabajos, aunque no siempre le ha sido fácil llegar a fin de mes.
“Es verdad que se les da poco ‘chance’ a los fotógrafos que empiezan. La mayoría se quema, quedándose en el camino”. Pese a ello opina que deberían recompensarse más las trayectorias. La lógica es simple. Cuando un chaval de 20 años que acaba de empezar su carrera se ve de pronto bañado en gloria, es muy difícil que consiga superarse luego. “Por lo menos deberían ser mayores de 30, así entro”. Ríe, malicioso, antes de concluir que “es un error catalogar a los fotógrafos como buenos o malos en función de las veces que han sido galardonados. Los premios, a veces, son una lotería y deben ser siempre la consecuencia de un trabajo, nunca la causa. La nuestra es una auténtica carrera de fondo con obstáculos. Y la clave es la tenacidad, el saberse valorar, lo que implica, en definitiva, tener una firme creencia en lo que haces”.
Las cinco fotos clave de Walter Astrada
Walter comenta las que a su juicio son las cinco fotos más representativas de sus cinco reportajes clave: The Eus, sobre travestis en Paraguay; la caída de Aristide en Haití; asesinatos de mujeres en Guatemala; el conflicto del Congo; y la represión que tuvo lugar tras las elecciones en Kenia.
Walter Strada
1. Su trabajo sobre los travestis en Paraguay.
Después de Faith, un trabajo sobre la fe que le motivó a viajar por diversos países de América Latina durante 1999, The Eus fue el primer proyecto personal que Astrada se planteó seriamente. “En realidad quería hacer un trabajo sobre las prostitutas en Paraguay cuando me di cuenta de que una de las quejas que éstas tenían era que las travestis les estaban quitando el trabajo. Pensé entonces que sería interesante fotografiarlas en su vida cotidiana así que me acerqué a ellas y les explique lo que quería hacer”. Aceptaron la propuesta, le invitaron a pasar juntos las Navidades. Desde entonces, y durante año y medio, estuvo trabajando en este tema. “Iba cuando podía, normalmente por las tardes ya que por las mañanas dormían. En su cotidianeidad tienen la vida común de cualquier otra persona y eso es, precisamente, lo que quise representar en esta fotografía“.
Walter Astrada
2. La caída de Aristide en Haití, el país más pobre de América.
En 2004 estaba residiendo en República Dominicana cuando le tocó cubrir para AP la caída, en Haití, del gobierno de Aristide. “El 7 de enero hubo una manifestación importante donde la policía mató a algunos estudiantes. En este ataúd va uno de ellos». Después del velatorio la gente decidió pasar con el cuerpo por delante del palacio presidencial cuando la policía comenzó a disparar al aire y a lanzar gases lacrimógenos, impidiéndoles el paso. «En esta toma se ve cómo los manifestantes se asustan, escudándose detrás del cajón. Están, de alguna manera, intentando protegerse de la muerte con la muerte», comenta. Un mes y medio después un levantamiento de ex militares y ex policías, agrupados en los frentes de resistencia revolucionarios, terminarían uniéndose para derrocar, con éxito, el gobierno vigente.
Walter Astrada
3. Feminicidios en Guatemala.
“Era de noche y cuando llegué ya habían delimitado todo el perímetro. Yo estaba muy lejos, por lo que pedí permiso a los vecinos para poder llegar hasta el tejado de un edificio cercano. Allí estuve trabajando 5 horas hasta que pude tomar esta fotografía”. Walter, que había hecho un contacto con los bomberos, recibió una llamada avisándole de que había aparecido el cuerpo de una víctima en la zona de Boca del Monte, en Guatemala. “Se llamaba Maira y tenía 42 años. Lo que más me impresionó fue ver el ensañamiento con el que la habían matado. Fueron, en total, 16 disparos”. La instantánea, premiada en 2007 con el World Press Photo en la categoría de Temas Contemporáneos, forma parte de un proyecto más amplio que busca retratar el problema de la violencia contra las mujeres en diversos países del mundo.
Walter Astrada
4. El conflicto del Congo.
“Esta imagen siempre me produce una sensación extraña. A primera vista parece una escena plácida, como si, llegada la paz, el soldado contemplara relajado lo hermoso de un cielo estrellado”. Es difícil adivinar la violencia que esconde pero las falsas estrellas son, en realidad, los agujeros trazados por las balas en el techo de una de una tienda de campaña. En el Congo todavía se arrastran las secuelas del conflicto entre tutsis y hutus que, hace más de una década, provocaron en Rwanda una de las matanzas más terribles de toda la historia africana. “Todavía hoy hay enfrentamientos que obligan a la población civil a desplazarse, en una huída desesperada en búsqueda de seguridad y alimento”. El 8 de Octubre de 2008, sin ir más lejos, tropas del Congreso Nacional para la Defensa del Pueblo (CNDP) lanzaron una fuerte ofensiva sobre la base militar de Rumangabo donde murieron 100 soldados congoleños.
Walter Astrada
Y 5. La fotografía con la que ha ganado un premio World Press Photo de este año.
Desde las elecciones generales del 30 de diciembre de 2007 se ha alentado en Kenia un conflicto étnico entre kikuyos y luos, con fines políticos. “Esta imagen la tomé en enero de este año, en el contexto de las manifestaciones que el líder de la oposición Raila Odinga había convocado, en contra del actual presidente del gobierno Mwai Kibaki”. La represión se volvió muy violenta cuando Walter decidió seguir a un pequeño grupo de policías en un barrio de Kiberia, en Nairobi. “Estaban entrando casa por casa cuando de repente escuché un grito: ¡Baba, baba! Entonces vi que habían roto una puerta de una patada y allí estaba un niño de unos 8 años, totalmente aterrorizado, llamando a su padre”. Más tarde se enteró de que éste ni siquiera existía y que el pequeño estaba solo en la casa esperando que volviera su abuela. “Esta fotografía puede ser cualquier cosa en realidad, se trata de la imagen personificada del miedo, del horror, que genera la violencia”.
Artículo original publicado en SOITU.es
Jun 03, 2009 | Uncategorized | 7 Comments »