Padre Jony, el cura rockero
Por ALESIA MARTÍNEZ (Texto y fotos)
“Paz, Jesús y Rock and Roll”. Este es el lema de Joan Enric Reverté, más conocido por todos como Padre Jony. Combina el alzacuellos tradicional con una larga melena, una “chupa” de cuero y pantalones vaqueros. Cumple religiosamente con las misas, que compagina con una apretada agenda de conciertos y charlas en los colegios, donde explica lo que hace su Fundación: “Provocando la Paz”. Esta semana Espasa publica “Notas de un cura rockero”, libro que recoge los pensamientos y experiencias de este hombre tan singular.

Cuando su amigo de toda la vida murió por sobredosis él ya llevaba la pasión por la música en las venas. Fue entonces cuando decidió ordenarse como sacerdote, pero sin renunciar al rock. “Lo segundo”, comenta, “no tiene porque estar reñido con lo primero. Ambas cosas sirven a un mismo objetivo: transmitir, comunicar. Eso es, precisamente, lo que yo pretendo: llegar a la gente, especialmente a los más jóvenes”. Lo ha podido comprobar cada vez que organiza una de sus misas “after-hours”, donde combina los sermones con la música y la diversión en horas poco frecuentes. “Lo que atrapa del rock es que tiene fuerza, transmite energía e inconformismo y eso puede servir ¿porqué no? para fomentar la fe”.
En un momento en que la Iglesia Católica española también está en crisis el Padre Jony busca y encuentra su espacio, que es precisamente ese espacio perdido. No está solo. Aunque no se considere parte de ningún movimiento la música cristiana está penetrando lentamente, sin prisa pero sin pausa, en nuestro país. Y es que cada vez existen más grupos y cantantes religiosos que se desmarcan del tradicional canto coral para abrazar otros géneros musicales más transgresores: desde “Anawin” a “Voz del Desierto” o el mítico “Don José”.
Después de “Provocando la Paz (2005)” y “El Buscador (2007)”, el Padre Jony ya va a por el tercer disco. Sus letras no hablan tanto sobre el aborto, la enseñanza de la religión en las escuelas o el matrimonio homosexual, aunque su mensaje es igualmente crítico con la problemática social actual. A él le interesa hablar de la paz, de la defensa de los derechos humanos, de las alternativas al hambre, a la desigualdad, de los peligros de la contaminación o de la venta de armas. Los proyectos que financia están centrados en la educación. Educación para que los niños guerrilleros de Sierra Leona dejen de serlo. Educación para que los niños de Chinautla, en Guatemala, no caigan en las “maras”. Educación para que los niños de su parroquia en Les Cases d´Alcanar crezcan predicando con un ejemplo ejemplar. Y aún así sigue teniendo enemigos.

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“Aunque tengo el apoyo mayoritario de la gente sencilla del pueblo, por ser como soy estoy vetado en algunos ambientes y medios de comunicación varios”, confiesa. Vivimos en una sociedad fuertemente politizada ¿Zapatero o Rajoy? ¿Rouco o Casaldaliga? ¿Ratzinger o Boff?. “Yo tengo mi propia personalidad. He tratado con casi todas las posturas y opciones, y no soy ni de un partido ni de otro”. La singularidad de ser sacerdote y a la vez rockero le ha abierto algunas puertas pero, también, le ha cerrado otras. “Eso no es algo que me frene, porque yo tengo un compromiso conmigo mismo y una firme creencia en lo que hago. Si Jesucristo viviera”, comenta, “estoy seguro de que él también sería rockero”. Quizás entonces ambos habrían podido concluir la misa cantando a dúo su versión apócrifa del “pater noster”, de la canción “Globalización Alternativa”: “Padre nuestro, que estás en el cielo,/ Padre nuestro, ven y mira esto,/ tantas dictaduras, ansias de poder./ Padre nuestro, venga ya Tu Reino,/ ¡que el pan de cada día no se gaste en armamento!/ Si somos hermanos que es lo primero/ ¿Porqué nos vendemos, por el dios dinero?/ Si somos familia, si somos hermanos/¿Porqué nos hundimos, porqué nos matamos?” Otro mundo es posible. Frente a las burlas y los resentimientos, la cobardía y los intereses, el Padre Jony prefiere seguir soñando despierto.
Artículo original publicado en Vinaròs News





